Avelino Hernández
La buena literatura (infantil) fascina a los niños de cualquier edad, a unos porque les descubre vivencias desconocidas, casi exóticas, a otros, al desatarles la nostalgia de un pasado que todavía anida en su memoria.
Este álbum es casi un informe etnográfico expuesto sin afectación, con desenvoltura literaria y derrochando sentido del humor.
Tal vez sea la primera y más hermosa voz de alarma sobre una España que ya se estaba vaciando.
Epílogo («Un pueblo universal») de Julio Llamazares
Las ilustraciones son de Raquel Ordóñez Lanza.
AZULEÓN
Ver Los hijos de Jonás; Donde la vieja Castilla se acaba, Avelino Hernández, desde Soria al mar.